martes, 19 de febrero de 2008

Bungy Jumping

Con esa sensación vieja de que definitivamente la cabeza me está por estallar, y a pesar de que quizá sea cierto que simplemente debía haber salido aunque más no sea un rato a correr a la plaza y transpirar, y después volver y ducharme y sentirme mejor; asumo que, no preciso tanto correr como gritar, gritar con mucha fuerza.
Y ahora, rodeada, no puedo avanzar en esta búsqueda de razones que le den la razón a mi búsqueda.
Basta.
Estoy cansada de mi manera de escribir, repitiendo siempre las mismas cosas (me sonó mentalmente a Soda Stereo, ¿será efecto del regreso?).
En fin, y acá voy... blanquéandome de una vez para no entristecer.
Se me termina la carrera, y siento una sensación que jamás sentí. El escenario es un atardecer que amaga la más oscura de las noches y una soga me tironea desde el cielo en la ribera de un mar plata que recorta la sombra de una kilométrica plataforma en la que se alza la estructura de un bungy jumping. Y nunca termino de subir y el problema es que cada centímetro que subo tendré que bajarlo y me asusta. ¡Pero el paisaje es tan hermoso! Casi no quisiera pensar en eso, y entonces sólo disfrutar de dejarme subir. Sin embargo no puedo, no sé si es el arnés que me deja sin respiración o la certeza de que al final viene la caída.
Indeclinable.
Rêve intense et rapide de
groupes sentimentaux
avec des êtres de tous les
caractères parmi
toutes les apparences.
(Rimbaud)

domingo, 3 de febrero de 2008

Papel Film

¿De dónde saqué que no es cierto que cuando tocamos algo realmente lo toquemos? Suena lógico.
Hay aire entre mi sentido del tacto y la materia de lo que toco, y ese aire dividido al infinito sigue siendo "algo" que no me dejaría llegar nunca del todo.Y sin embargo... No como quién dice "he caminado" y entonces quién le discute, pero yo toqué.
La imagen incluyente de siempre me hace acordar de Silvio Rodríguez "tocando fondo/como ir cantando"... No es el mejor verso de esa canción para mi, la obviedad lleva a que me refleje en otra estrofa "me publico completo/me detesto probable", y descubro lo desmoralizador que resulta que un tipo tan libre comparta conmigo la esclavitud de lo probable. Con la dignidad habitando el publicarse, sólo los indignos se volverían hermosos.
Y no es que la cuestión del tacto se me ovide, es cuestión seria y no debe ser subestimada; porque le creo a la ciencia pero juro que toqué y cómo lo resuelvo ¿o es ella o soy yo?, autochicanearme a esta altura con eso de que mi percepción puede no ser estricamente lo que ocurre está fuera de debate.
Tengo una plantita nueva -la única que me compré en la vida- su nombre "científico" es mimosa púdica, si la toco se cierra instantáneamente como si dentro de su corazoncito verde cupiera la vergüenza (aclaro: la conjugación del verbo caber es tan correcta como espantosa), y ¿qué me van a decir? ¿qué la plantita me ve llegar y se cierra? ¿que me huele? ¿que me presiente? No señores, mi plantita, que no tiene ni idea de cuáles son los sentidos, que no tiene ni ojos, ni naríz... que no sabe lo que es tocar, puede sentir que la toco.
Nueva imágen incluyente: la película ET y no me acuerdo que agonía de papel film y teléfono mi casa. Porque algo así sería un mundo impenetrable del todo, un gran circo de personas solitarias rodeadas de montones de kilos de papel film.

sábado, 2 de febrero de 2008

Abriendo las puertas de los infinitos cuartos

Digo, para arrancar podría copiar algún texto con el que me identifique (o quiera que los demás me identifiquen, que a esta altura es casi lo mismo) o agregar algún chiste de Liniers, o copiar la letra de una canción de esas que ridiculizan hasta al más avispado de mis intentos poéticos... pero de pronto: la imagen.
Un espejo frente a otro, tête à tête, y la imagen incluyente repetida al infinito. ¿Para qué negarlo? me dió temor. ¿Acaso no es eso mismo este espacio respecto de todos los demás? Un espejo adentro de otro, una infinita repetición de textos que ya fueron repetidos y lo serán en el futuro... qué triste !!
"Abriendo las puertas de los infinitos cuartos" decía Cortázar de Juan en "62 Modelo para armar"... esto será mi rincón en la web: un cuarto.